La Copa Libertadores que cambió para siempre la historia del fútbol chileno.
Hay años que pasan. Y hay años que quedan escritos para siempre.
1991 pertenece a esa categoría. Porque ese año Colo-Colo consiguió la mayor hazaña del fútbol chileno: ganar la Copa Libertadores de América. Hasta hoy, sigue siendo el único club chileno en lograrlo.
El equipo dirigido por Mirko Jozic mezclaba talento, personalidad y una mentalidad competitiva pocas veces vista en Sudamérica. Daniel Morón, Jaime Pizarro, Marcelo Barticciotto, Lizardo Garrido y Rubén Martínez fueron parte de un plantel que marcó una época.
La final se disputó frente a Olimpia de Paraguay. Tras empatar en Asunción, Colo-Colo cerró la serie en Santiago con un inolvidable 3-0 en el Estadio Monumental, desatando una celebración histórica en todo el país.
Ese título no solo cambió la historia del club. También cambió la manera en que Chile miraba el fútbol internacional.
El Cacique demostró que el sueño americano sí era posible.
Después llegaron la Recopa Sudamericana y la Copa Interamericana, consolidando al equipo albo como uno de los grandes referentes del continente.
1991 no es solamente una fecha. Es una copa levantada con coraje. Y un recuerdo que sigue brindándose generación tras generación.
Créditos imagen y galería: dalealbo.cl
Historias que perduran por quienes viven el espíritu albo
La Copa Libertadores que cambió para siempre la historia del fútbol chileno.
El Cacique construyó una identidad reconocida dentro y fuera de la cancha.
Cada campeonato cuenta una parte de la historia del Eterno Campeón.